Que alguien manipule y ejerza presión injustificada sobre nuestros sentimientos es algo muy común, más habitual de lo que en general se reconoce a nivel social. Chantajes emocionales, ataques a nuestra autoestima, condicionantes para realizar acciones que no queremos o para no realizar aquellas que sí que queremos, realizados por parte de personas a las que queremos, en muchas ocasiones pueden esconder una forma de maltrato continuado que no se percibe como tal puesto que no se aprecia violencia física. Este tipo de maltrato no es patrimonio exclusivo de ninguno de ambos sexos, ni de ningún grupo de edad. Cuando una persona detecta que se siente mal a consecuencia de los comportamientos que ejerce otra sobre ella, debe actuar lo antes posible para poder corregir cualquier efecto que pudiese acarrearle. Ponte en CONTACTO con nosotros. Dejamos el cortometraje "Desenfocada", como ejemplo de una situación de maltrato psicológico.

 

 

 

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